La respuesta corta: el código y los datos deberían ser tuyos
En un software a medida bien contratado, tanto el código fuente como los datos que genera tu empresa te pertenecen a ti, no al proveedor que lo desarrolla. Esto es justo lo contrario de lo que ocurre con un SaaS: ahí usas la aplicación de otro y tus datos viven dentro de su sistema, con las condiciones de acceso y exportación que ese proveedor decida.
Regla práctica: si un proveedor no puede confirmarte por escrito que el código y la base de datos son tuyos al finalizar el proyecto, no estás comprando software a medida: estás alquilando una dependencia.
Qué debería especificar el contrato
- Cesión de derechos de propiedad intelectual: el contrato debe indicar explícitamente que el código desarrollado pasa a ser propiedad de tu empresa una vez pagado, no solo una licencia de uso.
- Acceso al código fuente: tienes que poder descargar y guardar una copia completa del repositorio, no solo usar la aplicación en producción.
- Formato de exportación de datos: debe quedar claro en qué formato puedes sacar tu base de datos si algún día cambias de proveedor (SQL estándar, CSV, API propia).
- Ubicación del alojamiento: dónde viven físicamente tus datos y bajo qué normativa (en la UE, para cumplir RGPD sin complicaciones adicionales).
- Qué pasa si se rompe la relación: un periodo de transición razonable para migrar a otro proveedor sin perder continuidad del servicio.
Por qué esto importa más de lo que parece
Cuando una empresa depende de un software que no controla, cualquier decisión —subir un precio de mantenimiento, dejar de dar soporte, incluso desaparecer como empresa— se convierte en un problema tuyo, no del proveedor. Con el código y los datos en tu poder, siempre tienes la opción de llevarte el proyecto a otro equipo técnico, aunque no sea lo ideal, en vez de quedarte atrapado.
En Dromen Studio el código que desarrollamos es tuyo desde el primer día: repositorio propio, base de datos exportable y sin cláusulas de dependencia. Te lo explicamos en la primera reunión, no en la letra pequeña.
Consultarnos por WhatsAppDatos personales: RGPD y responsabilidad
Si tu software gestiona datos de clientes o empleados, además de la propiedad técnica hay una capa legal: quién es el responsable del tratamiento y quién el encargado del tratamiento según el RGPD. Un buen proveedor debería firmar un contrato de encargado de tratamiento cuando tenga acceso a esos datos durante el desarrollo o el mantenimiento, y ayudarte a implementar medidas básicas (cifrado, copias de seguridad, control de accesos) desde el diseño del sistema.